Lugares a visitar:
Cavernas del Cerro León
Cascada de los duendes.
Arroyo del medio, meseta patagonica.
Refugio Bergohff o Refugio Frey.
Tren histórico
Isla Victoria

De acuerdo a los ciclos naturales de las cuatro estaciones: otoño, invierno, primavera y verano, como las cuatro fases de la luna, menguante, nueva, creciente y llena, nos armonizamos con la madre tierra y elevamos nuestra sintonía vibracional para dar luz, fluidez y claridad a nuestra vida cotidiana.

Con el estimulo y motivación grupal cruzamos la frontera al encuentro de la matriz volcánica y a sus aguas termales, disponiendo de todo el tiempo para sanar nuestra alma, recordar el silencio en la vivencia, co – creando espacios internos que habitaremos en forma sostenida y compartiremos con nuestros seres mas allegados.

Las sesiones son individuales o en pequeños grupos de crecimiento (no más de 8 personas).

Cada una de las sesiones deja en la persona una profunda reflexión y la invitación a incorporar estas nuevas herramientas en su diario vivir, y de esa manera ir transformando cada obstáculo en una concreta posibilidad de crecimiento.

El trabajo teórico ayuda y reafirma cada una de las vivencias simbólicas, pudiendo crear un espacio lúdico nutriendo de cada aspecto re – valorizado de nuestra alma.

Potencialidades, talentos, expresión artística, observación con ojos nuevos de lo micro y lo macro circundante, figura y fondo, darse cuenta con herramientas cotidianas, tareas simples a descubrir en nuestros sitios propios y compartidos.

Con la conciencia receptiva a este contacto, nos expandimos cada vez mas en dirección a lo impalpable, comenzamos a percibir niveles mas sutiles; al interactuar en estos niveles, nuestro ser se desprende de los esquemas de la existencia externa.